Brisa serrana,
suelos ondulantes, manantiales, peperina y vegetación
autóctona son las simplezas de la naturaleza
que regala la ciudad de Huerta Grande, Córdoba.
Su balneario y sus tres embalses son una atracción
para el turismo que la elige para vacacionar y disfrutar
de unos días de descanso.
En los faldeos de las Sierras Chicas de Córdoba,
se encuentra la ciudad de Huerta Grande,
un rincón donde sentirá la paz que brinda
la brisa serrana.
Molles, talas, piquillínes y algarrobos, surgen
de los suelos ondulantes de este paraje cordobés,
provocando sensaciones encontradas entre sonidos provocados
por los manantiales cristalinos y aromas donde reina
la peperina.
El balneario de la ciudad de Huerta Grande,
Córdoba, es abrazado por tres embalses
completamente habitados por su vegetación autóctona.
Sus casas centenarias convocan a quienes se acercan
a deleitarse con exquisiteces artesanales.
El nombre del lugar se debe a la fertilidad de sus tierras,
muy ricas en humus, elemento que favoreció el
desarrollo de numerosas huertas.