Siendo la primera localidad en tener agua potable, con la mayor planta
de Sudamérica, la ciudad de La Calera, Sierras Chicas,
Córdoba, surgió en la provincia como el destino
turístico anhelado por la clase alta.
Con un clima seco y una incipiente hotelería esta ciudad posee
atractivos irresistibles a los ojos del turista. Los lugareños
la llaman la ciudad dormitorio, ya que todos trabajan en la
capital durante el día y vuelven a la noche.
Sus industrias de cal, molienda de piedra granítica y cemento Pórtland, han convertido a la ciudad de La Calera en la mayor productora, en la provincia, de materia prima destinada a la construcción. Y el nombre con que fue bautizada en 1589, surgió de los yacimientos de piedra caliza que posee.